Observatorio de Protección frente a la
Violencia en Internet contra Menores
// Mandato// 002

Una capa de evidencia
para el interés público

OPVIM existe para hacer legible, medible, clasificable y exigible el daño digital contra menores, de modo que las instituciones responsables de la protección puedan actuar sobre evidencia y no sobre impresión.

Señales brutas
Capa de evidencia
Acción institucional
// Misión

La violencia digital contra menores se percibe ampliamente y se mide mal.

Las decisiones que configuran la seguridad de los menores en internet se toman demasiado a menudo a partir de historias individuales o afirmaciones de proveedores. OPVIM construye la capa de conexión entre señales brutas y acción institucional: un registro documentado de lo que ocurre, cómo debe clasificarse y qué confianza razonable merece.

Somos una entidad no partidista y sin ánimo de lucro. No hacemos lobby y no vendemos herramientas de ejecución. Nuestro único producto es evidencia que resista el escrutinio científico, el contraste jurídico y la lectura pública.

// Principios

Cuatro compromisos que gobiernan el trabajo

  1. 01

    Independencia

    No aceptamos financiación que limite lo que podemos publicar. Los hallazgos se incorporan al registro público con independencia de a quién afecten.

  2. 02

    Evidencia antes que anécdota

    Toda afirmación puede trazarse a una fuente documentada y a un método declarado. Informamos confianza, no certeza, y mostramos el trabajo.

  3. 03

    Cuidado proporcional

    Estudiamos el daño a menores sin reproducirlo. La recogida se minimiza, el material sensible no se republica y las personas van antes que las métricas.

  4. 04

    Utilidad institucional

    La investigación se construye para que reguladores, plataformas, profesionales clínicos y educadores puedan actuar, no para quedar en un archivo.

// Gobernanza

Independiente y responsable de serlo.

OPVIM está supervisado por un consejo independiente procedente de la investigación en protección infantil, el derecho de protección de datos, la psicología clínica y los derechos digitales. Un comité de ética revisa cada protocolo de recogida antes de iniciar el trabajo de campo.

La financiación se publica íntegramente cada año. Ninguna fuente puede superar una cuota fija del presupuesto operativo y ningún financiador recibe acceso previo a los hallazgos.

Ver cómo trabajamos